Objeción Fiscal al gasto militar (Experiencias solidarias y de compromiso concretas en la vida diaria)

Desde el año 1996 en mi declaración a Hacienda hago objeción fiscal a los gastos militares. Mi número de objetora es el 824, número muy bajo si el registro de objetores /ras es de ámbito estatal; confío que en estos 9 años habrá crecido.

Hago objeción fiscal porque, aunque me parece justo contribuir con los impuestos a los gastos públicos del Estado, no quiero aportar para continuar y reforzar la estructura militar que tenemos. Que cada día el gobierno español dedique 40 millones de Euros a gastos militares no lo veo ni justo ni de sentido común. Es como no querer aprender de la experiencia que ha acumulado la historia: ¿qué conflicto se ha resuelto con la guerra? ¿Qué enemigo ha dejado de serlo porqué se quede bloqueado por el miedo a las armas? Entiendo que el día que pueda, el enemigo vencido planteará nuevamente el conflicto y aportará el argumento de las armas y vuelta a empezar... la guerra y la muerte.

He leído algunos libros sobre la paz y la guerra. Y quedo admirada de que hace ya más de un siglo que en muchas universidades del norte de América y de Europa se estén estudiando y presentando alternativas para resolver toda clase de conflictos entre los grupos humanos. Pero nada, se siguen malgastando recursos multimillonarios para continuar con lo viejo que ya no sirve, que se demuestra que nos lleva a todos a la muerte, directamente porque mata y indirectamente porque no permite emplear recursos para evitar la muerte por hambre y por enfermedades.

Hay ejemplos de países que, por decisión de sus gobiernos o por imposición de otros, no tienen presupuesto militar: En Costa Rica, el presidente José Figueres, a mediados del siglo pasado, decidió retirar a todos los militares y dedicar los recursos a educación, sanidad, cultura... Y ahora Costa Rica es el único estado de Centro y Sur América con un nivel de vida superior en mucho a toda la zona.

Después de la 2ª guerra mundial, Alemania y Japón fueron castigados a tener un gasto militar mínimo para que no se vengaran; estos países dedicaron su investigación al campo civil y tuvieron las industrias más competitivas del momento. Rusia hizo exactamente lo contrario y se dedicó a crear mísiles y al final tuvo el país lleno de mísiles y las tiendas vacías.

Volviendo a la OF: Para objetar fiscalmente, cada año se puede obtener información de la Asamblea de Objeción Fiscal (SIOF) (1) sobre el porcentaje de los presupuestos del Estado destinados a gastos militares. Este mismo porcentaje, aplicado a la cuota líquida que he de aportar a Hacienda, me da la cantidad que yo resto a Hacienda y doy a una entidad social. Es decir, en vez de ingresarla a Hacienda la aplico a acciones de justicia y solidaridad. Porque no se trata en absoluto de evadir impuestos. A los impresos de la declaración les adjunto el recibo por la cantidad aportada a la entidad social y además una instancia al Delegado Provincial de Hacienda pidiendo que en próximos ejercicios el impreso de Hacienda contenga la posibilidad de la OF.

También comunico mi objeción a la Asamblea para la OF para que tengan al día el censo de objetores. Que cada día seamos muchos y muchas más, y que conste.

En España la Constitución admite la objeción de conciencia en general. Pero la OF. entiendo que no es legal porque no existe una ley que la regule. Por tanto, existe el riesgo de que se me exija el pago de la cantidad restada a la declaración de Hacienda y mientras no lo haga efectivo, se me pueden bloquear las cuentas bancarias que yo pueda tener. Pero por mi parte creo que es un riesgo que vale la pena correr. Y cuantos más seamos, mejor para conseguir el objetivo de desmilitarizar nuestra sociedad, objetivo utópico pero irrenunciable para mi. También han parecido utópicos otros objetivos ahora casi conseguidos al menos en países concretos como "sanidad, educación, pensiones... para todos".

ANEXO:

La página de la Asamblea de OF. para la campaña de este año 2004 tiene esta información:

¡Cada día, el Estado Español se gasta 40 millones de euros en presupuesto militar!

Presentación de campaña:

¡no en nuestro nombre!, no con nuestro dinero!

Con este lema lanzamos la nueva campaña de objeción fiscal al gasto militar. La situación actual de guerra, la agresión de EUA e Inglaterra a Iraq, con el beneplácito beligerante de países como España, nos da la razón cuando reclamamos " NO EN NUESTRO NOMBRE", porque la población civil de todo el mundo ha salido a la calle y ha manifestado su NO A LA GUERRA. Los gobiernos han hecho caso omiso; no se han planteado las injusticias, las muertes, los heridos, los desplazamientos que padecerá la sociedad civil iraquiana, la destrucción de sus ciudades, pueblos, etc. Para Bush, Blair, Aznar sólo cuenta el petróleo, los intereses políticos, el negocio militar y quedar en la historia como los gobernantes que derrocaron a Sadam Hussein "el dictador".

"NO CON NUESTRO DINERO" es otra forma de manifestar nuestra oposición no sólo a esta guerra sino a todos los enfrentamientos que existen en el mundo. Ejercemos la desobediencia civil al negarnos a pagar el mantenimiento de las estructuras militares que provocan las guerras con excusas como el terrorismo internacional, la liberación de los pueblos oprimidos, etc.

Animamos a todas las personas a realizar OBJECIÓN FISCAL AL GASTO MILITAR, no a evadir impuestos, sino a redistribuirlos con justicia y solidaridad, en proyectos sociales y solidarios.

(1) Asamblea de Objeción Fiscal (SIOF)
www.pangea.org\juspau\siof
C/ Rivadeneira, 6, planta 10
08002 Barcelona
Telf. 93 317 61 77 miércoles de 18 a 20
bbfiscal@pangea.org

Milagros Llorens Torra
(Miembro de OCASHA-CCS)


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Boletín Nº126