A finales del mes de septiembre se inició el Curso de Formación Misionera que la Escuela de Misionología tiene organizado. Esta Escuela es una institución de formación misionera abierta a cuantos desean trabajar en la misión Ad Gentes. Sus objetivos son ofrecer un espacio de reflexión y formación misionera a todas las fuerzas misioneras de la Iglesia Española, preparar de forma inmediata para un proyecto de evangelización en comunión y solidaridad y vivir la dinámica de la misión abiertos a la universalidad y en un proceso de encarnación y de inculturación.
Los patrocinadores de la Escuela de Misionología son: OCASHA-CCS, Comisión Episcopal de Misiones, Conferencia de Religiosos-as de España, Servicio Conjunto de Animación Misionera, Instituto Español de Misiones Extranjeras, Obra de Cooperación Sacerdotal Hispano Americana, Obras Misionales Pontificias, Coordinadora de Laicos Misioneros y el Instituto San Pío X.
José Luis y Matty, matrimonio misionero de OCASHA-CCS comparten sus impresiones y vivencias en dicho Curso.
Iniciamos este año el Curso en la Escuela de Formación Misionera, nuestro corazón estaba bastante revolucionado porque habíamos cambiado de casa y sabíamos que este era ya el periodo final, previo a nuestra Misión. Habíamos pasado por diversos filtros de discernimiento y ahora íbamos a comprobar cómo resonaban las palabras e ideas de los ponentes, en su mayoría misioneros, en nosotros.
El primer día de clase salimos los cinco cursillistas de OCASHA-CCS, Paloma, Miguel, Tere y nosotros, con nuestros cuadernos de apuntes y la inquietud del primer día de "cole"; este año éramos 28, 28 personas desde los 30 a los 68 años, que se querían preparar para la Misión; desde el principio supimos que los organizadores del Curso no sólo habían preparado el contenido de las materias sino que habían trabajado muchas cosas a las que uno no está acostumbrado en otros foros: turnos de preparación de la oración diaria, turnos para la compra y preparación del "cafelito" y las infusiones, descansos en los que se facilitaba el encuentro, excursiones, Eucaristías... Nos fuimos presentando: sacerdotes de pequeños pueblos, religiosos, religiosas, 6 laicos, la historia de cada uno resonaba aquella mañana de una manera muy honda en cada corazón, todos teníamos curiosidad por conocernos, preguntarnos, muchos no sabíamos aún cual era nuestro destino, a pocos nos preocupaba, la llamada era a salir y vivíamos el momento sabiendo que era parte muy importante del camino.
Comenzaron por decirnos que teníamos que poner en cuestión todo lo aprendido, que teníamos que tener pies y cabeza dispuestos a calzarse otros zapatos a pensar de otras maneras, analizar la realidad desde más ángulos que el nuestro, cambiar nuestro lugar hermenéutico, nos ayudaron a reflexionar sobre una lectura cristiana de la realidad, no perder de vista por qué luchamos, no tener temor a "mancharnos las manos", más tarde se nos habló de la experiencia de lo sagrado, no inventada por nosotros, sino presente en todas las culturas y por tanto presente en todos los hombres, nos hablaron de distintas religiones o maneras de relacionarse con Dios, como todas ellas, son mediaciones para este fin, como Dios se abre paso en todas ellas, como todas ellas pueden convertirse en fin en si mismas y anular este dialogo con El. Estudiamos el Islam, las religiones asiáticas, africanas, religiones tradicionales en América latina, distintas sensibilidades cristianas...
En la Teología de las religiones profundizamos en el Dios con todos los hombres y en la obsesión de monopolizarle; Trabajamos los Documentos del Magisterio de la Iglesia sobre la Misión ad gentes y descubrimos que tras el Vaticano II, la reflexión de la Iglesia había descubierto la semilla de Dios que posee todo hombre y que el Misionero encontrará cuando llegue; también de los Nuevos Movimientos religiosos, su difusión y qué ofertan para que cada vez aumenten sus adeptos; Seguimos reflexionando sobre la Biblia, viéndonos reflejados en el pueblo de Israel y en nuestro empeño para que todos los hombres lean con nuestras gafas la historia de la revelación.
Desde la Teología de la Misión se nos animó en nuestra vocación misionera, por fidelidad al dialogo hay que hablar de lo que nos es peculiar a cada uno, por eso estamos llamados a anunciar el Evangelio; desde el estudio de la Biblia Misionera, se nos ayuda a reflexionar sobre la prevalencia del Bien sobre el Mal, en contra de la religiosidad basada en la Ley en que la idea de pecado rodea al hombre.
Hemos realizado diversos talleres, de comunicación, de lectura popular de la Biblia, de dinámicas de grupo, de Técnicas de análisis con participación comunitaria...
Desde la Espiritualidad Misionera se nos anima a que seamos hombres-mujeres de frontera, dialogo y escucha, que sepamos acoger, que sepamos aguantar la dificultad, aprender a esperar con paciencia, sin buscar resultados, descubrir la vida en medio de la muerte, amar profundamente a Jesús y a los hombres, asumir la cruz, ser un contemplativo en acción y se nos pide que:
Asi sea.
José Luis Cantero y Matty Guisández
(Miembros de OCASHA-CCS)
Reservados todos los derechos.
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Boletín Nº127