Y después de 3, 5, 6, 10, 15, 20 … años trabajando en el Sur decidimos volver. Y ¿a dónde? ¿y para qué?... las etapas de la “ida” están bastante bien definidas: un proceso de formación determinado, un equipo de vida y trabajo, un proyecto elegido/discernido, un acompañamiento “personalizado” de nuestras Zonas… La “vuelta” nos llega sin previo aviso.
Y por empeñarnos en ser laicos/as, en ser autónomos/as, en gastar esos años de nuestra vida en el extranjero (en el extranjero pobre, claro), a la vuelta y sin “calentamiento antes del partido” entramos de lleno en el juego del mercado laboral. Trasformados por lo mucho VIVIDO, no buscamos sólo un empleo que nos dé de comer. Buscamos un trabajo que además de cumplir con esa función imprescindible, nos permita realizarnos, alimentar nuestras utopías y luchar por la trasformación de la sociedad y la construcción del Reino aquí y ahora.
Algunos lo encuentran antes y otros después. Unos consiguen aunar esas dos vertientes y otros las viven en campos distintos. Somos muchos. Con suertes y vocaciones diferentes. Con opciones diversas. Pero todos tenemos en común la exigencia, que pilló carrerilla en el tiempo que pasamos fuera, para comprometernos en la trasformación de la realidad también aquí.
Ahí van, a modo de ejemplo, algunos campos en dónde estamos. Aportando nuestra visión diferente traída del Sur y nuestra fuerza para luchar por una sociedad más justa:
SOY EXTRANJERO ESTUVE EN LA CARCEL Y ME VISITASTE
Siempre recordaré lo que mas me sorprendió de nuestro regreso, después de haber estado tres años en Mozambique, una fueron los teléfonos móviles, casi todo el mundo tenia uno (cuando nos fuimos casi no se conocían) y la otra la cantidad de extranjeros que había en Castellón, nunca olvidaré el día que me paré en un semáforo y toda la gente que me rodeaba hablaba en un idioma diferente al mío. Fue claramente un antes y un después.
A nuestro regreso intentamos ir retomando poco a poco aquellos campos en los que habíamos trabajado y uno de ellos fue la Pastoral Penitenciaria.
Hablar de Pastoral Penitenciaria en nuestra historia personal, es hablar de ya unos cuantos años entrando en prisión y participando de esa realidad antes de salir para Mozambique. La Pastoral Penitenciaria en nuestra parroquia es algo que se vive con mucha intensidad. Formamos parte de una parroquia Mercedaria, su carisma los presos, ese cuarto mundo marginal y marginado.
Todos los jóvenes y los no tan jóvenes hemos participado desde siempre con talleres, partidos de fútbol con los intern@s, comidas juntos, pascuas, navidades… muchísimas actividades compartidas en un ambiente complicado, exigente, incomprendido y, sobre todo, muy duro.
La experiencia vivida los anteriores tres años en Mozambique nos ayudaron a definir nuestro trabajo dentro de la cárcel en el campo de los extranjeros, nosotros mismos habíamos sido extranjeros en una tierra diferente que nos acogió con los brazos abiertos, pero en nuestro país ser extranjero todavía es muy complicado, pues imaginad que en la cárcel todavía lo es más.
Nuestro trabajo allí adentro no tiene grandes pretensiones, simplemente intentamos ser un nexo entre los extranjeros que están dentro y el mundo exterior, intentamos solucionar pequeños problemas a los que los abogados o psicólogos a veces no llegan o no quieren llegar. Muchos no tienen familia aquí ni nadie a quien recurrir para traerles la ropa, por ejemplo, que se quedó en algún domicilio cuando lo detuvieron; otros precisan información sobre su situación una vez salgan a la calle porque les caducó su permiso de residencia; otros quieren contactar con algún amigo o familiar que no han podido localizar desde dentro. También hemos contactado con diferentes creencias religiosas, ortodoxos, musulmanes ya que los internos nos pedían libros religiosos referentes a su fe.
Se dice que la cárcel y la gente que esta en la cárcel es reflejo de la sociedad en la que se vive, y como no podía ser de otro modo la cárcel que encontramos a nuestro regreso también había cambiado, era reflejo de la nueva sociedad, una sociedad multirracial con gente de todas partes y en este campo intentamos aportar nuestro granito de arena.
Iluminada Capdevila y Paco Monfort
OPCION POR LOS EMIGRANTES
Para mi ha sido fácil, optar por este colectivo. Mis padres emigraron del campo a la ciudad (Madrid), viví en los años 60 en barrios marginales como inmigrante y rodeado de inmigrantes. El desarraigo de la juventud en aquellos años, no era muy diferente de lo que es ahora, sólo que en estos momentos son gente venida de un poco más lejos.
Mi paso por OCASHA-CCS, ha sido una de las experiencias más importantes que he podido tener en mi vida, me ha permitido conocer esta realidad mundial que el ser humano realiza desde hace miles de años y es tan natural como el paso de los tiempos, migrar buscando estabilidad económica, religiosa, seguridad…
Mi vuelta a España (1991), coincidió con el comienzo de las fuertes migraciones de personas (familias) procedentes de países en donde los “ocasianos” venimos colaborando y desde donde estos inmigrantes llegaban y siguen llegando en busca de mejoras de vida. No me fue difícil la decisión, conocedor de las injusticias y desajustes que expulsan a las personas y familias enteras de sus lugares de origen, me fue sencillo meterme en el mundo de los inmigrantes a los que con algunos de ellos me une una amistad desde sus comunidades de origen. Afortunadamente somos más de uno los que hemos optado por este compromiso.
Mariano Alba
MI COMPROMISO EN LA ANIMACIÓN MISIONERA EN ESPAÑA
Revisando los correos, uff, me doy cuenta de que tenía un compromiso de escribir sobre mi compromiso en OCASHA-CCS dentro de la Zona Norte, que es por el cual he optado, después de mi presencia en República Dominicana.
El por qué OCASHA-CCS; es claro, por lo menos en palabras, sencillamente por la oportunidad que me ofreció de desarrollar la experiencia de misión desde el laicado y desde el vivir con un pueblo que me ha enriquecido como persona.
Por otro lado, ahora que me pongo a abrir la carpeta de OCASHA-CCS, repaso las cartas de la Zona, las convocatorias, las actas de las reuniones, etc… y veo como en poco tiempo todos estos papeles han cobrado vida para mi, en experiencias y encuentros cara a cara sobre el trabajo en diversos países, pueblos, y como han llevado esa ilusión por la misión también aquí, desde nuestra Zona, no sólo quedándose en un trabajo de un período de años. El compromiso no sale de la nada, si no de ver personas que acompañan a una en el proceso personal respetando los ritmos y la forma de ser, como fue en mi caso, tanto aquí como en República Dominicana; y es que detrás de unas siglas hay rostros y experiencias contadas de hace años, y yo tengo la suerte de compartirlas con mis compañeras cuando nos juntamos en alguna rancia provincia de la Zona Norte.
Así pues, cuando por dedo alzado decidieron que asumiera las funciones de coordinadora de la Zona Norte de OCASHA-CCS, opté en este caso, de todo corazón, que “los noes” estaban desterrados. Y es que parece que, en un momento determinado, frente a las debilidades se presenta un reto para superarlas; así releo algunas de las funciones de coordinador varias veces para que sean más que teoría:
Y me doy cuenta que son mis compañeras las que me echan una manita porque yo nunca he sido buena en las comunicaciones, ni por carta y muchísimo menos por teléfono, aparato que siempre distorsiona un tanto la realidad.
Así que, intentaré ofrecer lo mejor de mi, siempre con el apoyo de las personas de la Zona que son tan generosas y divertidas en todo. Y a quienes agradezco su buen hacer y la confianza...
Camino González
VOZ DE LOS SIN VOZ
El centro Comunicación y Democracia (www.redconvoz.org) arrancó a finales del 1998, con el objetivo de dar cauce a la voz de las organizaciones sociales y las ONGs en una realidad globalizada y en transformación en la que la información está en manos de pocos medios que polarizan y manipulan la agenda según intereses que en muchos casos impiden el análisis y la toma de conciencia de los ciudadanos.
En la actualidad el centro produce informativos diarios para unas 200 radios comunitarias de todo el mundo, programas radiofónicos semanales con coordinadoras de radios comunitarias de América Latina y producciones temáticas, algunas conocidas en OCASHA-CCS como los Cuentos de la Globalización o Gente Que Mueve Su Casa (www.gentequemuevesucasa.org) del que está en marcha una segunda parte .
La voz de los sin voz, el contacto con los procesos de transformación derivados de la globalización, tienen como protagonistas a nuestros hermanos de los países del sur, muchos de ellos ahora entre nosotros. Esta realidad nos mantiene muy cercanos a las noticias y los protagonistas de AL comprometidos con su realidad.
No cabe la menor duda de que nuestro paso por OCASHA-CCS tiene mucho que ver con la sensibilidad y el compromiso con esta y otras tareas que tanto deseamos se hagan entre todos. Ver el Sur, “tocar” el Sur y dejarse tocar por él, ha sido para nosotros el paso necesario y para ser capaces de cambiar la mirada sobre la realidad y empezar a buscar caminos para transformarla.
José Eduardo Puente y María López
COMPROMETIDA CON EL PUEBLO GITANO
Esta claro que mi realidad actual está marcada por el trabajo realizado durante los años de compromiso con OCASHA-CCS.
Llevo más de ocho años trabajando con el pueblo gitano, y como todo trabajo, con sus luces y sus sombras. Por mi profesión de trabajo social y antropología, tiene mucho que ver con el respeto y la tolerancia a lo diferente, distintas maneras de pensar y de actuar, que esto es al fin y al cabo la cultura, pero muchas veces el problema es más la desigualdad que las diferencias culturales, por lo tanto el problema es mas social que cultural.
Dentro de nuestro primer mundo desarrollado, enriquecido y satisfecho, hay un cuarto mundo con distintas bolsas de marginación y/o exclusión, estas personas acceden con mucha dificultad para satisfacer sus necesidades primarias. Por otro lado también hay resistencias a ser absorbidos y perder su identidad, las diferencias culturales en general molestan y la sociedad mayoritaria tacha al que no se quiere integrar. Esa resistencia de las minorías también pone en entredicho a nuestra sociedad y saca más a flote las contradicciones de los sistemas político, económico y social
Mi compromiso, claro que tiene un sustrato cristiano, además de social y cultural, por colaborar con mi trabajo en pro de los mas desfavorecidos, sabiendo que tiene que ir acompañado de sencillez y alegría, tener ilusión de un trabajo compartido, contrastado y participado con los usuarios y con los compañeros de trabajo payos y gitanos, en todo ello hay que hacer continuamente una evaluación y critica tanto interna como externa, una exigencia personal/profesional y social, en todo ese trayecto el educador también es educado, siendo conscientes de la necesidad de esa retroalimentación para que la convivencia sea cada vez más un hecho.
Partiendo de nuestras limitaciones y sabiendo que no somos salvadores de nada, si que es importante no perder la ilusión de aportar nuestro grano de arena para que la utopía que buscamos se haga cada vez más una realidad, acercándonos a ese Reino en la tierra, que como cristianos buscamos.
Nieves Laborda
TRABAJO CON NIÑOS EN LAS ALDEAS SOS
Regresé de Bolivia en las Navidades del 2003, con la satisfacción de una experiencia gratificante de inserción y convivencia con el Sur pobre. Empezaba una nueva etapa y lo primero era buscar trabajo para ganarse las “habichuelas” y encontrar nuevas formas de colaborar en la construcción de un mundo más justo. Ambas cosas eran necesarias para mí en ese momento y lo ideal era encontrar un trabajo en el que se dieran juntas.
Después de varios meses de búsqueda, conseguí una oferta de trabajo en la Asociación Aldeas Infantiles SOS, como educador en Tenerife. Aunque el lugar no era el deseado (muy lejos de casa), acepté. El poder trabajar con niños en situación de desprotección familiar, era una de mis prioridades. Después del trabajo en Bolivia, no me veía dando clases como maestro en un colegio normal, o haciendo otro tipo de trabajos con poca carga social. Además, las opciones de trabajo no fueron muchas. Hubo alguna otra posibilidad de trabajo en Cuenca, pero al final opté por Tenerife, aunque sin un gran convencimiento. Sigo trabajando en Aldeas, ahora en Cuenca, y a pesar de lo absorbente del trabajo y de no sintonizar con algunas características de la Asociación, me siento bien aquí y puedo desarrollar una labor social importante, como es el buscar un futuro digno para niños y jóvenes en exclusión.
Mi colaboración en la Comisión de Formación de OCASHA-CCS, también está suponiendo una experiencia muy satisfactoria, de colaboración a la causa de un mundo más “normal”.
José Lorenzo Puig
Iluminada Capdevila, Paco Monfort, Mariano Alba, Camino González
José Eduardo Puente, María López, Nieves Laborda, José Lorenzo Puig
(Miembros de OCASHA-CCS)
Reservados todos los derechos.
© 2005 OCASHA-CCS
Boletín Nº128