Poniendo piedras para cambiar la historia

La Historia está llena de historias. La de OCASHA-CCS es todo un caminar lleno de “aventuras”. Y en esta andadura, nos incorporamos nosotros...

Nosotros que, desde nuestro planteamiento de pareja, habíamos hecho una opción de vivir “al servicio” del Reino y la Misión evangelizadora de la Iglesia, fue en OCASHA-CCS donde nos pareció encontrar el “cauce” que respondía a nuestros planteamientos: ser Iglesia misionera siendo laicos... porque para nosotros el Matrimonio no es un fin, ni una misión en sí mismo, sino una manera de vivir la Misión a la que todas y todos los bautizados estamos llamados.

Una OCASHA-CCS que, quizá porque habían decaído “las demandas” de mujeres cooperadoras (en aquellos años se hablaba mucho de los “signos de los tiempos”), se estaba planteando que a lo mejor habría que abrir “la oferta” a los varones...

En aquella “hornada” de 1978, sólo salimos un matrimonio.

Para OCASHA-CCS era una novedad. Para nosotros también: fuimos conscientes de que lo que era una organización de sólo “cooperadoras” tuvo que adaptar y readaptar muchas cosas... Mientras que, para nosotros (paralelamente) significaba un querer abrir puertas para que más gente encontrara “cómo hacer realidad” sus sueños... Y así (proclamándolo a los cuatro vientos, aún sabiendo que había a quienes les costaba aceptar la novedad), estuvimos sembrando la idea de que los matrimonios teníamos un lugar en la parcela esta de Iglesia que llamamos OCASHA-CCS. Y la semilla creció...

Y, ahora, después de 27 años, ya somos muchas la parejas que hemos tenido la suerte de poder desarrollar nuestro compromiso con el Mensaje de Jesús de Nazareth desde OCASHA-CCS.

M. Reyes Guerrero y José-María Fedriani
(Miembros de OCASHA-CCS)


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© 2005 OCASHA-CCS
Boletín Nº128