II CONGRESO DE LA COMISION DE PASTORAL DE LA TIERRA

“Fidelidade ao Deus dos pobres a serviço dos povos da terra”. Este fue el lema que presidió los cinco días de trabajo. Salimos el domingo de Piauí (12/Junio) y llegamos el martes. Fue un viaje tranquilo, con mucha música, conocimiento entre los participantes, sueño, risas y sobre todo, muchas expectativas por ir a este evento nacional, que se da a cada cuatros años en la CPT.

Llegamos y acampamos en un gimnasio, al estilo de nuestro pueblo, acampados. En nuestro local éramos unas 400 personas. A pesar de las incomodidades, no hubo problemas ni para tomar baño, ni para descansar, ni cuando cantábamos, todo se dio con mucha armonía. Al atardecer del día 14, nos dieron la bienvenida, con la música del pueblo del campo, con las palabras de Don Tomás Balduíno, obispo presidente de la CPT, y de Eliane, Pastora Luterana. Como ya hemos contado, la CPT trabaja de forma ecuménica y las celebraciones también lo son. Después de un tiempo de mística, fue representada una obra de teatro sobre la vida de Josimo (cura de la CPT, asesinado por latifundiarios en el estado de Tocantins). Nos fuimos a dormir sintiéndonos acompañados por tantas personas que pasaron y pasan lo mismo, a los que nos une un sueño: un mundo más justo.

El día 15 comenzó tempranito. No había ni amanecido y ya sonaban los tambores y los cantos. Una duchita de agua congelada y a desayunar. Ya habían llegado los participantes de todos los rincones de Brasil. Éramos un total de 1000 personas. Comenzamos con una mística y recordando a Luis Ório, compañero de la CPT fallecido hace un año. Después, un profesor de la universidad de São Paulo y el famoso Marcelo Barros, nos dieron unas pinceladas sobre la realidad actual y la fuerza del sistema capitalista, especialmente del gobierno Bush. Apuntaban algunas ideas:

En la tarde de cada día, trabajamos en pequeños grupos. Se trabajaron tres temas: tierra, agua y derechos. Cada estado de Brasil traía una experiencia y a partir de ella, se abría un debate. Fue de las cosas más enriquecedoras del encuentro. A partir de los trabajos en grupo, se elaboró un documento para cada tema con afirmaciones y reafirmaciones, perspectivas y desafíos para la CPT.

Siguiendo en el primer día, decir que por la noche tuvimos una fiesta, “puro brasileiro”, pudimos bailar al son de los tambores y música popular.

El día 16, Ariovaldo Umbelindo y Élden Andrade nos introdujeron más en la temática de la tierra. Donde algunos datos nos escalofriaban como:

Por la noche, tuvimos la Celebración de Memoria a los/as mártires. Fue fuertísima. Salimos en procesión detrás de una cruz enorme, y se iban haciendo paradas donde, por regiones (grupo de estados), fueron nombrados a los mártires asesinados por resistir “a los grandes”. En cada parada, se iba colocando en la cruz una cinta del color de la región, uniendo la muerte inocente de Jesús con la muerte inocente de tantas vidas. Terminamos con la presencia viva de la madre del sacerdote Josimo… Después, fortificándonos en la lucha por los pobres y animados por el Jesús también mártir, cantamos y nos abrazamos dándonos fuerza a cada compañero/a que está en esta lucha.

El día 17 comenzamos con una mística sobre el AGUA. Después se nos presentó la vida de Frei Artur Agostini, asesinado en el estado de Roraima, también en la lucha por la mejora de vida de los campesinos/as. El tema del agua también nos dejó revueltos por dentro:

Ya por la tarde, trabajamos en grupo sobre el tema de los derechos. Y por la noche hubo representaciones de cada región. Nuestro Piauí presentó un CD que grabamos el año pasado, por los 25 años de existencia de la CPT en el Estado. Después, música y baile.

Ya el sábado 18, un poco triste porque se acercaba el final, nos levantamos también tempranito. Y cual no fue nuestra sorpresa, cuando el testimonio que presentaron fue el de Pedro Casaldáliga. Él no pudo hacerse presente porque está más enfermo, pero lo grabaron en video y nos trajeron sus palabras. Fue indescriptible. Es un ejemplo de lucha viva por el pueblo empobrecido, de Iglesia comprometida con las injusticias… Es un regalo haber tenido la oportunidad de escucharlo decir: “la CPT tiene que ser fiel al Dios de los pobres y a los pobres de la tierra. Esa es su esencia. Si no es fiel, dejará de ser CPT”.

Las charlas sobre derechos fueron muy ricas. Resaltar sólo una idea: la burguesía creó un sistema legal para defenderse de las arbitrariedades de la aristocracia. Ahora es preciso crear un sistema legal que defienda al trabajador/a (agricultor, obrero, etc…) de las ansias de dinero de la burguesía. Y ese sistema tiene que ser construido entre todos y todas.

Al comienzo de la tarde, aprobamos los documentos elaborados en el Congreso sobre los tres ejes de la CPT: tierra, agua y derechos. El Congreso terminó con la celebración de envío, en medio de la fiesta de la colecta. Fue también muy bonita, bajo la lluvia, y ésta sirvió para empaparnos de bendiciones y fortaleza para continuar en esta lucha.

La conclusión final del Congreso es que somos muchos los/as que luchamos por un mundo más justo, y también muchos/as los/as que ya lucharon y dado su vida por la causa de los pobres. Que nuestro Dios de los pobres nos anima a seguir en la tarea porque el enemigo, el sistema neoliberal-capitalista-globalizado, es grande y fuerte. Solo lo venceremos si nos juntamos todos/as y no desistimos, a ejemplo de tantos otros/as que lo hicieron y lo hacen en su día a día. Es la historia de nuestra humanidad, ya recogida en la Biblia, sólo que el faraón cambió de nombre, y el pueblo “de Israel” no se localiza en un territorio, sino que vive en la exclusión. Un buen resumen del espíritu del Congreso es esta poesía de P. Casaldáliga:

 “¡Malditas sean todas las cercas! 
  ¡Malditas todas las propiedades privadas        
  que nos privan de vivir y de amar! 
  ¡Malditas sean todas las leyes,        
  amañadas por unas pocas manos        
  para amparar cercas y bueyes        
  y hacer la Tierra esclava y esclavos los humanos! 
  ¡Otra es la tierra nuestra, hombres, todos! 
  ¡La humana tierra libre, hermanos!”  

No sé si hemos sabido explicar tantas experiencias vividas en esta semana, pero esperamos que por lo menos hayamos sabido transmitir el fuerte sentimiento de que el Dios de los pobres nos sigue llamando y necesitando, allí donde él diga y donde estamos, para reconstruir un mundo más justo para cada uno y para cada una.

Un abrazo fraterno

Noelia Socas y Miguel Angel Rojas - Teresina (Brasil)
(Miembros de OCASHA-CCS)


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Boletín Nº128