LOS NUEVOS MOVIMIENTOS ECLESIALES DE AMÉRICA LATINA

El término "movimiento eclesial" lo utilizamos aquí en un sentido amplio, para poder dar razón de toda la riqueza eclesial y pastoral que hoy tenemos en América Latina. Hay movimientos eclesiales que tienen su raíz en la sociedad civil. Nacen por lo tanto fuera de la Iglesia, aunque su desarrollo es al interior de ésta. Otros nacen claramente en y desde la Iglesia, y por último, tenemos los que vienen desde fuera del Continente.

MOVIMIENTOS ECLESIALES QUE NACEN DESDE LA SOCIEDAD CIVIL

Resurgir de la sociedad civil en América Latina

En América Latina hemos vivido en los últimos años un desplazamiento desde la sociedad política hacia la sociedad civil, En las décadas pasadas la estrategia popular fundamental era la toma del poder político. Ahora la estrategia no es la toma del poder, sino la construcción de un nuevo poder. El poder político, para el pueblo en general, ha llegado a ser un poder imposible, irrelevante y finalmente corrupto. Hoy se busca más bien el poder local, los poderes populares, el nuevo poder de los movimientos sociales. En la actualidad, en concreto, se hace relevante el poder de las mujeres, de los jóvenes, de los indígenas y afro-descendientes, el poder campesino, el poder ecológico, el poder organizado de todos los excluidos. La sociedad civil nace de la reconstrucción de estos nuevos espacios, sujetos y poderes y se define fundamentalmente a partir de los movimientos sociales. En estos movimientos surgen alternativas concretas de vida, nace una nueva cultura, una nueva racionalidad y una nueva ética; se reconstruye la identidad popular y las utopías. La crisis política ha llevado a esta nueva valoración de la sociedad civil.

Los movimientos eclesiales que nacen de los nuevos movimientos sociales

La Iglesia en América Latina ha tenido en los últimos años una especial sensibilidad frente al surgimiento de la sociedad civil y sus movimientos sociales. La Iglesia se abre a estos movimientos y les ofrece sus espacios institucionales. A partir de cada movimiento social ha surgido un movimiento correspondiente de Iglesia, que recibe normalmente el nombre de "pastoral". No se trata únicamente de una institución o estructura especializada de la Iglesia, sino de un auténtico movimiento socio-eclesial. Aquí nos limitaremos a enumerar estos movimientos eclesiales:

- Pastoral indígena, - Pastoral de Afro-descendientes, - Pastoral campesina, - Pastoral obrera, - Pastoral juvenil (urbana y rural), - Pastoral de los-sin-tierra, - Pastoral de migrantes y desplazados, - Pastoral de niños y niñas de la calle, - Pastoral de Derechos Humanos, - Pastoral de medicina popular, - Pastoral ecológica, - Pastoral de medios populares de comunicación, - Pastoral de educación popular, - Pastoral de cultura y arte popular, - Pastoral de discapacitados, - Pastoral de fármaco dependientes, - Pastoral de trabajadores informales, - Pastoral de economía popular (de producción o mercadeo).

Todas estas pastorales constituyen un auténtico trabajo de Iglesia, que se realiza al interior de los movimientos sociales. Cada una de estas pastorales especializadas es un movimiento eclesial en sentido estricto, en cuanto moviliza recursos estructurales, personales y espirituales de la misma Iglesia. En cada una de esas pastorales se da un trabajo de evangelización y se desarrolla una espiritualidad y una teología específica. El desarrollo de estas pastorales y movimientos eclesiales al interior de la sociedad civil es el trabajo más creativo de la Iglesia en la actualidad y donde se da una mayor participación de los laicos y laicas. La Iglesia institucional está felizmente invadida y ocupada por estas nuevas pastorales. Los movimientos sociales, a través de estas pastorales, irrumpen en la Iglesia y utilizan el espacio eclesial para hacerse presentes en la sociedad global. Esta irrupción a largo plazo va transformando necesariamente también la mentalidad y las estructuras de la misma Iglesia. En muchos paises o en regiones apartadas, la Iglesia es la única institución estable, que mantiene una opción preferencial por los pobres. Con la crisis de los Estados, de los partidos políticos y de muchas organizaciones no-gubernamentales (ONGs), la Iglesia es la única institución que les queda a los pobres y excluidos. Es realmente un signo de esperanza este crecimiento y fortalecimiento de la Iglesia en el seno de la sociedad civil, con todos sus nuevos movimientos sociales, donde los más pobres y excluidos expresan su identidad y su deseo de vivir. La Iglesia se ha distanciado de los Estados y de los partidos polfticos tradicionales y se ha ido desplazando hacia la sociedad civil, donde encuentra a multitudes humanas que se organizan en forma independiente a partir de sus propios intereses. La Iglesia ha hecho una opción por los pobres, que ha llevado a los pobres a una opción por la Iglesia para poder sobrevivir.

MOVIMIENTOS ECLESIALES QUE NACEN DE LA IGLESIA LATINO-AMERICANA

Las fuerzas fundantes que renuevan a la Iglesia en la actualidad

Hay tres fuerzas que hoy estremecen a la Iglesia: la fuerza de la Palabra (en el movimiento bíblico), la fuerza del Espíritu (en los movimientos de espiritualidad) y la fuerza de la Solidaridad (en la opción preferencial por los pobres).

Estas tres fuerzas son en la Iglesia la manifestación misma de Dios Uno y Trino: Jesús, la Palabra hecha carne (LOGOS); El Espíritu Santo (PNEUMA) Y Dios Padre que es Amor (AGAPE). La fuerza de la Palabra, del Espíritu y de la Solidaridad son tres fuerzas interdependientes como las tres divinas personas en la misma Trinidad. La Palabra de Dios es eficaz sólo con Espíritu y solidaridad. La Palabra interpretada sin Espíritu y sin Solidaridad cae en el fundamentalismo. Igualmente la Espiritualidad es auténtica cuando se alimenta con la Palabra y se proyecta en la Solidaridad. Espiritualidad sin Palabra y sin Solidaridad es espiritualismo. Finalmente, la Solidaridad tiene fuerza cuando se alimenta con la Palabra y el Espíritu. La Solidaridad sin Espíritu y sin Palabra es puro asistencialismo.

Estas tres fuerzas (Palabra Espíritu-Solidaridad) nacen libremente en la Iglesia como Pueblo de Dios. Son fuerzas que están en las manos, en el corazón y en la mente de todos los bautizados y de todas las comunidades del Pueblo de Dios.

Los movimientos eclesiales que nacen de la fuerza de la Iglesia

Toda esa fuerza que hoy estremece y reconstruye a la iglesia se estructura en movimientos eclesiales. Hay un movimiento eclesial de base que se identifica con la Iglesia como totalidad, pero hay también movimientos ecíesiales específicos que responden a cada una de las tres fuerzas de la Iglesia que hemos mencionado. Veamos cada uno de estos movimientos eclesiales que nacen de la fuerza misma de la Iglesia hoy en América Latina.

a) Las Comunidades Eclesiales de Base (CEB)

Las CEBs tuvieron su crisis a fines de los años 80, pero en los últimos años han redefinido su identidad y recuperado su espacio en las Iglesias locales. Sobre todo han resurgido en las parroquias rurales y en los gigantescos suburbios pobres de las grandes ciudades de América Latina. La CEB es ante todo un espacio de identificación y de participación. Se es Iglesia porque se participa en la vida de una pequeña comunidad. Lo propio de este espacio es la participación de todos, especialmente de los más pobres. En la parroquia sólo participan los que tienen un nivel social o profesional elevado. La participación en la CEB se da en el momento de comentario de los textos bíblicos, en la oración de la comunidad y en la organización de compromisos. En estas tres actividades todos los presentes pueden y deben participar. El método sigue siendo el tradicional: VER-JUZGAR-ACTUAR (algunos ahora agregan: EVALUAR Y CELEBRAR). En algunas comunidades combinan este método con el nuevo llamado Lectura Orante de la Biblia, donde se lee un texto en un contexto de oración, discernimiento y compromiso. Las CEBs se desarrollan sobre todo en los rincones y en la periferia de las parroquias, donde éstas no tienen capacidad de llegar.

Las CEBS crecen cuando hay una pastoral específica de promoción de CEBs, donde la formación de animadores de comunidad es fundamental. Los sacerdotes entregan a estos animadores la responsabilidad de la Iglesia en la base que es la CEB. la parroquia ha llegado a ser una comunión o red de muchas CEBs. No hay estadísticas sobre las CEBs, pero se dice que el movimiento es relevante, cuando por cada sacerdote hay al menos 100 animadores de CEBs. Estos animadores tienen a veces otros carismas y se desempeñan también como catequistas, evangelizadores, delegados de la Palabra o predicadores populares. Pienso que el movimiento de CEBs es el movimiento eclesial más importante, el único que puede asegurar un futuro significativo para la Iglesia. Una Iglesia inculturada y evangelizadora, con una fuerte participación laical y enraizada profundamente en la sociedad civil, con todos sus movimientos sociales, sólo puede surgir desde las CEBs. La Iglesia es Pueblo de Dios organizado en comunidades, es comunión de comunidades. Los sacerdotes, obispos y otros servidores están en el Centro o corazón de esta comunión.

b) Los movimientos eclesiales de espiritualidad

Hay movimientos eclesiales que se organizan específicamente en el terreno de la espiritualidad. Actualmente tienen mucha fuerza los grupos de oración. Es gente que se reúne para rezar o meditar en comunidad. Hay también movimientos eclesiales identificados con alguna devoción particular (Sagrado Corazón, Virgen Maria) o algún santo. Aquí yo mencionaría también el movimiento de renovación carismática, que nació con un tinte fundamentalista y con un espiritualismo exaltado, pero que últimamente ha madurado como movimiento eclesial organizado. El movimiento carismático ha sabido re-nacer, especialmente desde los sectores más pobres y marginados, con un espíritu y una estructura diferente. Se da también hoy una cierta convergencia entre carismáticos y CEBs, pues las CEBs se han carismatizado y los carismáticos se han liberado y se han abierto a lo social. Entre los movimientos de espiritualidad podríamos situar también aquí los movimientos que hacen de la práctica de la Lectura orante de la Biblia o Lectio Divina su actividad fundamental. Es un movimiento bíblico, que está suscitando un movimiento de espiritualidad en todos los grupos y comunidades ya organizadas. Todos los movimientos eclesiales de espiritualidad responden a una necesidad de mayor vida espiritual en esta época agitada y agotada por la modernidad, pero también nacen como reacción frente a una Iglesia demasiado intelectualizada, burocrática y despersonalizada.

c) Los movimientos eclesiales de solidaridad

Son movimientos eclesiales que nacen de la pastoral social de la Iglesia. Ya se han mencionado más arriba los movimientos eclesiales que nacen de los nuevos movimientos sociales. Los que trabajan en este campo forman comunidades con una espiritualidad y teología propias, con una manera propia de leer la Biblia. La pastoral juvenil, por ejemplo, organiza todo su trabajo con los jóvenes en pequeñas comunidades, donde se vive la vida de la Iglesia a la manera de los jóvenes y respondiendo a su manera de ser. Se organizan actividades sociales, culturales, eclesiales y espirituales para acompañar el movimiento social de los jóvenes. Lo mismo sucede con la pastoral campesina, obrera, indígena, afro-americana y otras pastorales especializadas. Hay algunas pastorales más de frontera, como la pastoral con los sin tierra, la pastoral con los niños de la calle o la pastoral con los trabajadores informales. También en estas pastorales hay una fuerte actividad eclesial y espiritual específica. No son sólo actividades sociales de la Iglesia. En Brasil es conocido el trabajo bíblico con los campesinos sin tierra, donde se relacionó en profundidad biblia y tierra. También en la pastoral social específica con los excluidos, así como en la pastoral de Derechos Humanos, en la pastoral en los terrenos de la medicina, educación y comunicación popular, en la pastoral ecológica, etc... también aquí se desarrolla una actividad espiritual y teológica relacionada con cada actividad social. Muchas veces se dan cursos sobre las raíces bíblicas de la pastoral social, o cursos sobre Biblia y ecología, biblia y Derechos humanos. La intención es darle a la pastoral social una clara dimensión evangelizadora y eclesial. 

d) Los movimientos eclesiales de Biblia

La Biblia es en este momento el elemento más dinámico en la renovación de la Iglesia. La Biblia anima con una fuerza y espíritu nuevo a las CEBs, a las pastorales sociales de la Iglesia y a los movimientos eclesiales de espiritualidad y solidaridad que ya hemos mencionado. La Biblia ha tenido tradicionalmente los espacios ya establecidos y legitimados. El espacio académico, donde el sujeto intérprete es el exégeta, y el espacio litúrgico-magisterial, donde el sujeto intérprete es el Obispo o el ministro ordenado. Hoy está naciendo un tercer espacio para la Biblia: la comunidad, donde el sujeto intérprete son todos los bautizados que viven su fe en comunidad. Nace una lectura comunitaria de la Biblia, con el apoyo ciertamente de la ciencia bíblica y del magisterio. Este tercer espacio no nace ni solo ni tan espontáneamente, sino con la ayuda de los dos espacios anteriores ya establecidos. Esta lectura bíblica comunitaria está ganando todos los espacios comunitarios que ya hemos mencionado antes. La comunidad que lee la Biblia, con el apoyo de la ciencia bíblica y del magisterio, descubre la Palabra de Dios como la máxima autoridad en la Iglesia y la proclama con autoridad, legitimidad, libertad, autonomía y seguridad.

MOVIMIENTOS ECLESIALES QUE VIENEN DESDE EUROPA

Enumeración de algunos movimientos

Nombramos algunos movimientos sólo para saber de qué se trata: Comunión y Liberación, El Arca, Ciudad Nueva, Neocatecumenales, Focolares, Opus Dei. También podríamos nombrar aquí movimientos que, si bien se definen como eclesiales, se inspiran más bien de movimientos tipo Nueva Era y otras corrientes teosóficas y esotéricas. Todos son movimientos que vienen desde Europa, con una fuerte identidad espiritual y en general proliferan en las llamadas capas medias y altas. No sitúo aquí el movimiento carismático, pues si bien es cierto que surgió en EEUU y Europa, es un movimiento que ha sabido ahora re-nacer desde América Latina y desde los sectores más pobres y marginados. Como ya dijimos, las mismas CEBs se han carismatizado y los carismáticos se ha liberado.

Discernimiento crítico de ellos

Una primera crítica a estos movimientos sería cómo ellos exaltan a sus fundadores. El caso más típico es el culto a la personalidad de Kiko Arguello y Carmen en el movimiento neo-catecumenal. En torno a este culto se desarrolla un misticismo mágico y mítico, que considero anticristiano. Las comunidades construidas por todos esos movimientos eclesiales son sólidas, pero se sienten como las únicas comunidades verdaderas, lo que impide una relación con otras comunidades Son movimientos claramente elitistas. Muchos movimientos caen además en el fundamentalismo y rigorismo que los separa y aleja de toda actividad eclesial más amplia. Otra característica muy típica de todos estos movimientos es su desconocimiento casi absoluto de la tradición de la Iglesia latinoamericana. Desconocen las conferencias de Medellín, Puebla y Santo Domingo, desconocen también a nuestros teólogos y obispos, que han marcado la vida de nuestra iglesia en los últimos 30 años. No se mencionan nunca nuestros santos y mártires latinoamericanos. Es evidente también que ignoran toda nuestra tradición cultural y artística. Son movimientos realmente extranjeros y extranjerizantes. Hay también ausencia de la dimensión social y política de la fe y de la opción preferencial por los pobres. Son movimientos normalmente autoritarios, donde no cabe crítica alguna. Si alguien hace un aporte critico, se le contesta que el movimiento no es para él y lo excluyen. Estos movimientos "eclesiales" configuran muchas veces una Iglesia paralela o una super Iglesia, que muy poco tiene que ver con la iglesia local. Cuando en estos movimientos se involucran sacerdotes o cuando cuentan con la simpatía de algún obispo, entonces el sectarismo es mayor y más peligroso.

Pablo Richard
(Profesor de Teología en la Universiodad Nacional de Costa Rica).
Artículo publicado en "Misiones Extranjeras" nº 172 (Julio-Agosto 1999)


OCASHA-CCS
Boletín Nº117