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Más de 50 años compartiendo vida

San Pedro Sula (Honduras)

Nombre del Proyecto:

Programa socioeducativo para niños en situación de riesgo “Paso a paso” en la Colonia Rivera Hernández, en San Pedro Sula (Honduras).

Lugar:

San Pedro Sula (Honduras).

Fecha inicio cooperación de OCASHA-CCS:

Desde febrero de 2002 hasta septiembre de 2010.

Institución responsable:

Diócesis de San Pedro Sula.

La ciudad de San Pedro Sula, en el Noroeste de la República de Honduras, es la capital del Departamento de Cortés. El clima es tropical: cálido y húmedo.

San Pedro Sula es la segunda población del país y la primera en cuanto a actividad industrial. La población actual es de unos 600.000 habitantes y sigue creciendo por movimientos migratorios internos. Es la tercera ciudad de América Latina por su crecimiento poblacional en los últimos 25 años.

El 90% de la población -del país y de la ciudad de San Pedro Sula- es de raza mestiza, un 2% son blancos y hay unos 25.000 garifonas (negros descendientes de los esclavos huidos del Caribe) con lengua y tradiciones propias.

La ciudad de San Pedro Sula refleja con claridad las contradicciones de la sociedad capitalista. Inmensas mansiones tienen pegadas a sus muros unas chabolas miserables. Se puede pasear (aunque el miedo a secuestros y robos lo impide) por amplios bulevares y en las colonias suburbanas el hacinamiento resulta agobiante. En centros comerciales, supermercados, concesionarios de coches, tiendas de muebles, etc., se ofrecen artículos de cualquier lugar del mundo y, al mismo tiempo, se espera la ayuda internacional para hacer frente a la hambruna que provoca la sequía.

Junto a dos universidades privadas y algunos colegios (igualmente privados) de gran nivel, sobreviven unas escuelas públicas infradotadas, con unos profesores que ocupan más tiempo en reuniones reivindicativas y huelgas que en atender a sus alumnos.

San Pedro Sula se ha convertido en la capital industrial del país. Las "maquilas" (zonas francas) ofrecen trabajo especialmente a mujeres jóvenes, y la construcción, sobre todo, a varones. La legislación laboral (deficiente) no se cumple. Hay una seguridad social en bancarrota y expoliada por gestores corruptos pero, a pesar de eso, la ciudad ofrece mejores condiciones y más futuro que la economía de subsistencia de los campesinos relegados a zonas altas por los terratenientes. Las colonias que rodean el centro tradicional albergan a esa población nueva que procede especialmente de núcleos rurales. Entre esas colonias está la "Rivera Hernández".

La Colonia Rivera Hernández surge en 1973. En 1974 el ayuntamiento traslada a un grupo de personas de la Colonia López Arellano. Entre los nuevos pobladores ejercen un claro liderazgo los señores Carlos Rivera e Isabelo Hernández, en cuyo honor se dio nombre a la Colonia. La población actual de la Colonia es de unos 120.000 habitantes, repartidos en sectores. La situación de cada sector, aunque tiene evidentes rasgos comunes, es peculiar de cada uno.

El Sector "Asentamientos Humanos" está estructurado en 12 barrios y 69 bloques, con unas 2.300 viviendas que albergan alrededor de 25.000 personas. El 48% de la población es menor de 14 años y el 51% son mujeres.

La ubicación geográfica (muy llana y cerca de los ríos) hacen al sector extremadamente vulnerable ante las inundaciones, por lo que se da una alta movilidad de la población que abandona sus casas en momentos de catástrofes en busca de refugio, o que, en cuanto tiene oportunidad, busca un asentamiento más humano. Los que se quedan no tienen excesivas raíces ni afectivas ni económicas.

La situación del sector acentúa los problemas de la población suburbana de San Pedro Sula y los de la Colonia Rivera Hernández: desintegración familiar, madres solteras y abandonadas, violencia-violencia doméstica, alcoholismo, drogadicción, SIDA, desnutrición, alto índice de mortalidad infantil. El agua contaminada y estancada es origen de múltiples enfermedades. La suciedad, con basura tirada por todas partes, colabora a alimentar moscas, mosquitos y roedores que empeoran las condiciones de salud. Las viviendas, en mal estado, son en muchos casos un solo cuarto donde se hacinan niños y adultos.

El índice de analfabetismo es muy alto. En este entorno surgen las "maras", grupos de jóvenes con una fuerte influencia de los modelos norteamericanos transmitidos por televisión pero que como ellos responden a la necesidad de pertenencia. Una pertenencia que se visibiliza en los tatuajes, en la sumisión a los jefes y en la confrontación con las otras bandas. El consumo de estimulantes forma parte de las "soluciones" que la mara ofrece a sus participantes y el robo con violencia es la actividad productiva habitual. La inseguridad es uno de los sentimientos dominantes en los ciudadanos del sector y de la colonia.

Descripción del Proyecto

Beneficiarios:

Los destinatarios son niños y niñas en situación de riesgo, con una clara preferencia hacia aquellos-as en los que dentro de su núcleo familiar hay antecedentes de presencia de problemas de drogadicción, alcoholismo o prostitución, así como aquellos hogares que se mantienen económicamente a través del negocio de las drogas y prácticas ilegales de cualquier otra índole. La edad está comprendida entre los 6 y 16 años.

Objetivos y Áreas de trabajo:

El Programa “Paso a paso” nace para atender a una necesidad urgente y problemática de una realidad social, la de aquellos niños que viven expuestos a una situación de riesgo permanente ante la droga, alcohol, delincuencia…

Desde la consideración de que el mejor modo de prevenir estas situaciones de  riesgo es desde la niñez, atendiendo a la población infantil que aún no se encuentra inmersa, pero que debido a su entorno económico, social, familiar y cultural, presenta un elevado índice de probabilidad de iniciarse en prácticas marginales.

Pretende ser:

  • Un programa socio-educativo de atención a los niños-as en situación de riesgo ante el alcohol, las drogas, la delincuencia y prostitución.
  • Programa preventivo que influya en los tres principales entornos socializadores del niño: familia, escuela y comunidad.
  • Un programa de desarrollo en recursos socio-educativos, recreativos, sanitarios y de promoción social, sirviendo de cimiento para el desarrollo integral del niño y del adolescente.

Los objetivos son:

General:

  • Desarrollar una acción socio-educativa con niños, sus familias y escuelas que permitan el desarrollo integral del individuo, previniendo así el consumo del alcohol, drogas e iniciación en el mundo de la delincuencia.

Específicos:

  • Ofrecer medios socio-educativos dentro de la comunidad en la que se mueve la población infantil, a fin de prevenir su entrada en hábitos destructivos.
  • Lograr una mayor normalización familiar, educativa y social, asesorando a la familia para que esta integración sea efectiva y fructífera.
  • Influir en el ámbito escolar estimulando la cooperación en la educación preventiva.
  • Concienciar en el ámbito laboral, a fin de que los jóvenes puedan encontrar u empleo que, según sus capacidades e intereses, les proporcione un medio de vida digno.

Voluntarios de OCASHA-CCS:

  • Silvia Heredia, Trabajadora Social, y Oscar González, Educador de calle, desde febrero de 2002 hasta septiembre de 2010.
  • Alicia Caño, Monitora de tiempo libre, desde febrero de 2002 hasta febrero de 2004.
  • Teresa Monfort, Profesora, desde febrero de 2005, hasta febrero de 2008.

Más información: